Real Matrix, una historia real ¿te identificas?

Real Matrix, una historia real

Basado en el post original de un usuario en una noticia de Notas de Fútbol, 23/11/2005:
Hola a todos. Soy nuevo en este foro y quería exponeros mi teoría de "Real Matrix". Así entenderéis por qué soy tan antimadridista.

Como sabéis, "Matrix" es un realidad virtual creada para engañar a las mentes humanas, que piensan que viven en un mundo donde toman sus propias decisiones cuando, en realidad, no son más que fuente de energía para las máquinas, que han tomado el poder. "Matrix" es sólo una forma de mantener ajena a la mente humana de los problemas reales, con el fin de no permitir que se pregunten el por qué de las cosas. Bueno, pues eso ... se trata de trasladar eso al mundo del fútbol.

Todos nacemos conectados a "Matrix" (al Real Maligno o Malignismo, como se quiera llamar). El Real Maligno es una realidad virtual y alternativa que mantiene inicialmente a todos los españolitos en la creencia de que el Maligno es lo más grande: universal y ecuménico. El programa manda a nuestros cerebros la idea de que el Maligno está por encima del bien y del mal, que no hay otro equipo comparable, que siempre debe ganar iluminando al mundo con su maestría futbolística, que cualquier jugador que se precie desea jugar en el Maligno, que tenemos que rendirnos ante él...

Nacemos conectados a esa idea (Inciso: nací en Madrid; crecí en el seno de una familia madridista donde no existe antecedente genealógico alguno que no sea madridista hasta la médula; fui a un colegio donde el 95 % de mis compañeros eran madridistas, en una época en que el Maligno de la quinta del Buitre arrasaba en España y hacía el mejor fútbol de Europa, con permiso del señor Sacchi; el Maligno era, es y será por siempre el equipo más televisado; los periódicos deportivos de Madrid abren sus portadas cada día con alguna noticia del Maligno (aunque sea de escaso interés) y las quince primeras páginas se dedican en exclusiva a seguir los entrenamientos, declaraciones, lesiones, etc., de sus jugadores; los programas de radio nocturnos, dedican diariamente más del 80% de su duración a hablar, debatir y analizar el juego del Maligno; etc. Pues bien, en esas circunstancias bien podría decirse que yo, como la mayoría, nací conectado a "Matrix", es decir, al "Real Matrix". 

Los madridistas piensan, como los pobrecitos que viven en la realidad alternativa de "Matrix", que son libres. Que han decidido ser del Maligno. Pero no es así. Lo que pasa es que están conectados a él y no han sabido darse cuenta de que, en realidad, ni el Maligno es tan maravilloso como les cuentan, ni por supuesto, son libres de elegir, ya que no se les ha dado esa opción, aunque ellos piensen que sí. 

Tengo que reconocer, no sin cierta vergüenza, y amparado en la libertad que me concede el anonimato de esconderme tras un nick, que yo fui madridista. Y lo fui porque nací conectado al "Real Matrix". Reconozco, muy a mi pesar, que lloré el día del PSV en la idea de que el Maligno no tenía parangón en el planeta Tierra y que aquella derrota era el colmo de las injusticias. Qué digo en La Tierra, en el Universo. 

No obstante, siempre pensé que algo no funcionaba. Que alrededor del madridismo siempre se cernía un halo de artificialidad y de sospecha. Sobre todo desde que tuve la enorme fortuna de contemplar a un chavalín con el pelo a lo "afro" y la estatura de un niño, en el césped del Bernabéu, haciendo quiebros imposibles, regates eléctricos y jugadas nunca vistas hasta entonces. Siempre me habían contado que en el Maligno estaban los mejores, que no había nada comparable. Yo no tenía ni seis añitos y aquelló me marcó para siempre. Decían que ese jugador, el "pelusa", no era más que un paquete, un "sudaca" de mierda. Pero yo estaba viendo otra cosa. Estaba contemplando a un jugador infinitamente superior a los demás y... ¡sorpresa! ¡No jugaba en el Maligno! Por eso, desde mi más tierna infancia el Madrid nunca terminó de convencerme... pero... como estaba conectado al "Real Matrix", pues seguía creyendo que el Maligno era lo más grande. 

Si recordáis la película, había pocos que escaparan. Sólo gente especial, personas de corazón puro y mente preclara son capaces de liberarse de semejante yugo. Yo, como Neo en la película, supe salir del engaño y respirar desde el otro lado de la realidad. Desde la libertad de elegir con qué equipo me identifico. En cambio, la mayoría no consiguen escapar nunca y continúan eternamente conectados al artificio que la sociedad ha creado para tener contentas a las masas: el Real Maligno... quiero decir... el "Real Matrix".


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